Jaime Humberto Caldés Contreras
1951-1974

Jaime Humberto Caldés Contreras nació en Santiago el 21 de octubre de 1951. Fue el primogénito de Humberto Caldés Bernadi y Teresa Contreras González y tuvo un hermano, Gabriel.
Jaime perdió tempranamente a sus padres; su madre murió cuando tenía 7 años y su padre al cumplir los 10. Junto a su hermano, dos años menores fue criado por una tía, hermana del padre.
Jaime vivió su infancia y juventud en Quinta Normal, en calle Martínez de Rosas 4542 y cursó toda su educación primaria y humanidades en la comuna.

Jaime frente a su casa
Como la mayoría de los niños de su época, ingresó a la escuela pública del barrio, la Nº 8 y el 23 de diciembre de 1963 obtuvo su Licencia Primaria con nota siete. En 1964 ingresó al Liceo de Hombres N°9, actualmente Liceo A-78 Guillermo Labarca.
En este período, sus amigos eran los vecinos del barrio, que se juntaban en alguna casa a conversar sobre ciencia, humor, el país o la pobreza que observaban a diario en las calles de la comuna.

Liceo Guillermo Labarca, ex Liceo N° 9
Jaime era un joven serio, buen lector, de mirada larga y penetrante, de risa fácil y de chistes profundos. Era un buen alumno que prestaba atención en clases, especialmente en Educación Cívica e Historia. No era de los que peleaban fuera del colegio, lo que en esos tiempos era una tradición. En el liceo estudiaba “Bigote Arrocet”, que luego se convertiría en un famoso humorista. Sus bromas y chistes hacían reír a Jaime.
El joven estudiante hablaba con serenidad, estrechaba lazos con sus compañeros y amigos, conversando sobre ciencia y animales, temas sobre los que leía profusamente y sobre los que había visto muchos programas de televisión.
Durante su adolescencia Jaime se interesó por la música clásica. Perteneció a las Juventudes Musicales de la Universidad de Chile, que le otorgaron una carne de miembro, que lo llenó de orgullo y alegría. Con sus dos amigos más cercanos, iba a escuchar música de cámara, piano y violín. Las Juventudes Musicales se extendieron por muchos años y él guardaba celosamente su carne de joven amante de la música.
El informe de personalidad de su primer año en el liceo habla de un Jaime “extraordinariamente cooperador, atento y positivamente solidario” (1 964). En 1969, su profesora jefa señaló que “participa en las actividades escolares programadas y acata las disposiciones reglamentarias del Liceo y su curso”, además de destacar “una actitud de colaboración regular con sus compañeros”.
El 13 de diciembre de 1969, el Liceo de Hombres N° 9 de Santiago le otorgó la Licencia Secundaria luego de rendir satisfactoriamente los exámenes del sexto año de Humanidades, con mención en Biología.
Universidad y Militancia

En 1970, Jaime Caldés ingresó a estudiar Economía en la Universidad de Chile. Motivado por el triunfo de Salvador Allende, en 1971 se cambió a la escuela de Ciencias Políticas de la misma casa de estudios.
El rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi Véjar y el director Jurídico, Fernando Molina le otorgaron, en el año 2024, el Título Póstumo y Simbólico de Administrador Público, junto a otros ex estudiantes de la Universidad. En la respectiva resolución se expresó que con esta decisión se buscó “honrar el derecho de las víctimas de violaciones de derechos humanos a obtener una reparación plena y efectiva”.
El ingreso a la Universidad amplió las perspectivas y las opciones de compromiso del joven Caldés. En ese marco comenzó a militar en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).
Los amigos y compañeros de esta época lo recuerdan como una persona poco comunicativa. Lo que se interpretaba como timidez o introversión, eran las características de un militante prudente y responsable, que al mismo tiempo era un hombre amable y cortés. Hay quienes lo recuerdan como un amigo protector, atento y muy humano.
Jaime seguía disfrutando de la literatura y de la música clásica en su etapa universitaria. El libro “La Orquesta Roja” de Gilles Perrault y la obertura de 1812 de Piotr Ilich Tchaikovsky eran algunas de sus obras favoritas.
Detención y muerte
Jaime Caldés Contreras fue detenido un sábado 14 de diciembre de 1974, a los 23 años, en un departamento de calle Estado N° 115, de la ciudad de Santiago, lugar en que se encuentra el edificio FINANPRO. En la detención se produjo un intercambio de disparos entre los militares y Caldés, resultando gravemente heridos este último y un militar.

Calle estado 115, Edificio FINANPRO: lugar donde fue detenido
Jaime fue trasladado al Hospital de la Universidad Católica con una herida de bala en el cráneo, que provocó su muerte horas después. La versión oficial, publicada en los medios de la época, habló de un enfrentamiento entre miristas y militares. Su cuerpo fue sepultado en el Patio 26 del Cementerio General. De acuerdo con antecedentes del Cementerio y Registro Civil, sus restos fueron exhumados e incinerados en 1981, sin autorización de su familia, la cual nunca pudo acceder a ellos.
La Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación llegó a la convicción de que Jaime Caldés utilizó su arma “en un acto desesperado de resistencia a fin de evitar su detención, que no presentaba ninguna posibilidad objetiva de permitirle huir de sus aprehensores y que constituyó una forma de evitar las torturas a que temía que lo sometieran”. Por tal razón lo declaró víctima de la violencia política imperante en la época de su fallecimiento.
José Boncomte y Michel Bonnefoy fueron las otras dos personas detenidas con Jaime. Boncomte fue ejecutado en un operativo del CNI, años después en Valdivia. Bonnefoy fue al exilio a Francia. En 1977, en el libro “Relatos del Frente Chileno”, Michel Bonnefoy narró cómo Jaime fue mortalmente herido durante su detención.
En 1991 se presentó en los tribunales de Santiago una querella contra quienes resultan responsables por la muerte de Jaime. El proceso sigue sin novedades.
Su nombre se encuentra en el muro de los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos del Cementerio General y los antecedentes están en el Museo de la Memoria. El caso de Jaime Caldés figura en el Informe de la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación de 1996.
Gabriel Caldés perdió a su hermano Jaime a los 21 años. Desde su muerte ha buscado la verdad y la justicia, sorteando muchos obstáculos, como la exhumación e incineración de su cuerpo, sin la autorización de la familia, en 1981.

Foto del año 2026 de su hermano Gabriel con imagen de Jaime en los años 70