Población Obreros Cristal Yungay

En abril de 1955 se funda la “Cooperativa de Viviendas Obreros Cristal Yungay”, cooperativa compuesta por obreros de una de las industrias cristaleras más importantes de la historia de Chile ubicada en Augusto Matte 1840-1844, comuna de Quinta Normal, funcionando entre los años 1922 y 1980. Esta cooperativa tuvo por objetivo poder reunir dineros mensuales que les permitiría a los trabajadores adquirir algún sitio, lotearlo entre todos los socios de la cooperativa y luego construir sus casas para suplir la enorme necesidad de viviendas existente históricamente entre los trabajadores industriales de Quinta Normal. Las cooperativas de viviendas tienen en Chile una importante tradición, si bien el cooperativismo nació como idea y orgánica a fines del siglo XIX, cuando principalmente y como forma de unificar y colectivizar sus necesidades de consumo diversos artesanos de Valparaíso se organizan cooperativamente para adquirir a mejor precio sus productos básicos. Comienza así la historia cooperativista de Chile, diversificándose y potenciándose con los años a tal punto que luego de la década de 1930 comienzan a nacer cooperativas que buscaban solucionar el problema de la vivienda entre grupos de trabajadores o artesanos.

Placa fundación Cooperativa de Viviendas Obreros Cristal Yungay

Fuente: Municipalidad Quinta Normal, 2023

 

El migrante italiano Ruggero Castagnini llega a Chile en 1904 y luego de trabajar en la Fábrica Nacional del Vidrio, logra fundar su propia fábrica de en 1921 con el nombre Castagnini, Blonsin & Cía. adquiriendo un terreno en la calle Augusto Matte para comenzar con la producción de vidrio principalmente de productos ligados al tocador y la limpieza. El año 1922 la empresa multinacional Weir & Scott Cía. compra la fábrica de Castagnini nombrándola como Cristal Yungay y dando origen a una historia laboral muy significativa para Chile y la comuna de Quinta Normal. Con el paso de los años y a través de la atracción de diversos migrantes europeos de Alemania, Italia y República Checa que llegaron a Chile con sus técnicas y procesos de trabajo especializados en el vidrio, la Cristal Yungay instaló un nuevo sistema de trabajo que permitió la diversificación de los mecanismos de producción de la cristalería en base al método del soplado. Fue tal el nivel alcanzado por los productos de la Cristal Yungay, que durante la década de 1940 se decía que esta cristalería chilena llegó a igualar el nivel de una de las cristalerías más importantes del mundo: la cristalería francesa Baccarat. En 1942 ganó la Cristal Yungay el premio de honor de la Exposición Industrial de Quinta Normal, al, llegando incluso a generar un vínculo con la empresa estadounidense Macy’s de Nueva York. 

 

Productos Cristal Yungay Población Obreros Cristal Yungay

Fuente: Municipalidad Quinta Normal, 2023

 

El crecimiento de esta empresa fue sorprendente, tanto por la gran cantidad de trabajadores que logró atraer y que fueron especializándose en las diversas áreas de la producción el vidrio, como también debido al importante sello de producción que industrial, mantuvo viva la tradición artesanal en terminaciones, diseños y en general en el arte propio de la producción del cristal heredada desde Europa. Entre los diversos trabajos que se realizaban en la Cristal Yungay se encontraban el de talladores, pulidores, sopladores, mecánicos, embaladores, eléctricos, vendedores, bodegueros, horneros, torneros, matriceros, oficinistas, personal de seguridad, personal de aseo, fundidores, pulidores, desmanchadores, repasadores, entre otros, creciendo a tales magnitudes que la empresa logró edificar toda la manzana ubicada entre las calles Walter Martínez, Augusto Matte, General Novoa y Juan Luis Sanfuentes.  

La gran dimensión de la empresa, sus altos niveles de producción y su enorme capacidad para poder liderar el mercado del vidrio y el cristal en Chile, encontraba el soporte en los cientos de trabajadores que confeccionaban y socializaban los productos de la fina cristalería que se producía en esta industria, de allí que la organización social de los trabajadores se comienza a forjar alrededor de clubes deportivos, sindicatos y luego cooperativas. El club deportivo Cristal Yungay se dedicó principalmente a la práctica de ciclismo y esto debido a que este deporte fue masificado en la comuna por los múltiples migrantes italianos que llegaron a vivir a Quinta Normal, el año 1939 este club se fusiona con otros dos clubes de la comuna –el club Independiente Lo Franco y el club Chile Sport- y crean juntos la Asociación de Ciclismo de Quinta Normal que hasta el día de hoy participa en las principales competencias ciclistas a nivel nacional y sudamericano.

Una de las principales complejidades del trabajo en la Cristal Yungay y en general en todas las fábricas e industrias de cristal y vidrio, era el hecho de que el comienzo de la vida laboral en esta especialidad comenzaba muy temprano en las vidas de las personas, forjando así un sistema de producción que contaba con una gran cantidad de niños trabajando en las fábricas en condiciones de explotación muy deplorables. Resulta que varios de estos niños en los primeros años en que la Cristal Yungay comenzó su trabajo, decidieron ir a la huelga en razón de una serie de abusos físicos en contra de uno de los niños trabajadores:

“En la Fábrica de Vidrios Yungay, de propiedad de la firma Weir, Scott y Cia., se produjo una huelga a mediados de 1924. Todo comenzó cuando los trabajadores de las secciones platinado, requemado y corte se opusieron al nombramiento de un nuevo jefe, un “alemán déspota”, y se declararon en huelga, el 9 de junio. Iniciado el conflicto, que por entonces afectaba sólo a una parte de los operarios (incluidas algunas jóvenes obreras), el contador de la empresa agredió a puntapiés al niño Miguel Navarro, despidiéndolo junto a otros dos muchachos. ‘‘Visto esto por sus demás compañeritos -relató un periódico obrero-, hicieron causa común, y el día 11 el paro se hacía general en la fábrica, quedando en estado de huelga un número de ciento cincuenta entre hombres, mujeres y niños”. Los niños, entre doce y catorce años, eran unos setenta y cinco, es decir, la mitad de los huelguistas”. (Rojas, 1996).

 

Fragmento diario La Nación 15 de junio 1924

Fuente: Diario La Nación 15-06-1924

 

Este es uno de los primeros indicios de la organización social de los trabajadores de la Cristal Yungay, de hecho y aunque esta huelga no trajo los resultados esperados por los trabajadores que adhirieron a ella, se estableció como uno de los primeros actos organizativos de los trabajadores cristaleros de la comuna de Quinta Normal, de hecho aún este sector de la comuna pertenecía a la antigua comuna de Yungay, de ahí también el nombre de la fábrica. El modo de producción basado en la especialización de las labores y técnicas al interior de la Cristal Yungay y con ello la separación de los espacios del trabajo de acuerdo a cada rol dentro del proceso productivo, fue permitiendo que los trabajadores provenientes de Europa y que fueron instalados como jefes, pudieran por cada sección poseer un conjunto de trabajadores aprendices que interiorizaron cada parte del oficio.

 

Fuente: Archivo personal 

 

El año 1948, se logra consolidar el Sindicato de la Cristal Yungay, este hecho marcó un hito en la relación de los trabajadores y los dueños de la fábrica, pues de este modo se lograron dar avances significativos para las condiciones de los trabajadores, pero con ello, se despersonalizaron los vínculos “familiares” que se habían construido en las primeras décadas de funcionamiento de esta industria. Gracias a este hito, los trabajadores comenzaron a presionar para avanzar en mejoras para sus propias condiciones y de sus familias, sumando todo esto a que el trabajo en esta industria traía indudablemente una serie de enfermedades provocadas por el contacto directo con los compuestos y los procesos químicos. Por ejemplo el trabajador Andrés Peñaloza que trabajaba en contacto directo con los hornos y debido a estas condiciones laborales generó una enfermedad al pulmón que lo acompañó en sus últimos días.

“Yo soy Aida Peñaloza y soy nieta de don Andrés Peñaloza y trabajaba en los hornos, tenía que estar ahí todo el día porque los hornos no se apagan nunca, era un caballero grande y era fuerte el trabajo, todo el día estaba ahí, terminó con una enfermedad debido a su trabajo en la Cristal…”  (Aida Peñaloza).

Otro caso es el de Hugo Hidalgo, trabajador que también generó una enfermedad al pulmón luego de años de trabajo en la Cristal Yungay.

“Mi nombre es Juana Hidalgo, mis dos papás, mi papá y mi mamá trabajaron en la Cristal Yungay, allí se conocieron, ahí se enamoraron, la otra vez que vine me enteré que mi papá fue jefe de la sección de mujeres, ahí conoció a mi mamá. Luego tuvo una enfermedad al pulmón. Mucha historia de él no tengo porque como dije la otra vez, mi papá falleció cuando yo tenía 13 años y de mi mamá no supe mucho” (Juana Hidalgo).

 

Sección hornos Cristal Yungay

Fuente: Archivo personal

Uno de los grandes adelantos que la organización de los trabajadores consiguió en la Cristal Yungay, fue el hecho de que se avanzara hacia la creación de una escuela técnica donde se enseñaran de manera sistemática todos los oficios llevados a cabo al interior de la industria, esta escuela fue fundada un 24 de mayo de 1940 por uno de los gerentes alemanes más recordados de la historia de la industria y de la historia de la comuna de Quinta Normal en general: Luis Dittmann Bröener. Este gerente que también dedicó parte de su vida a otras misiones sociales de la comuna, como participar de la fundación de la 2ª Compañía de Bomberos que hoy lleva su nombre ubicada en la misma cuadra de la Cristal Yungay, falleció el año 1942, además, la escuela nocturna fue rebautizada con el nombre de este gerente alemán. Este ímpetu pedagógico instalado por estas décadas en una relación virtuosa entre la organización obrera y las gerencias de la empresa, perdurará entre los trabajadores de la industria y dicho ímpetu se trasladará también a la población Obreros Cristal Yungay al momento de fundarse, ayudando así a la transformación de entender a los niños ya no como niños-obreros sino como niños-estudiantes.

Jaime Lastra Zúñiga de la Población Obreros Cristal Yungay en el Proyecto Escuela

 

Fuente: Archivo personal Población Obreros Cristal Yungay

 

En general, gran parte de la expansión urbana de la comuna de Quinta Normal se debió al loteo de las antiguas chacras que componían este territorio poniente de Santiago, hacia fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX el método de loteo se basaba en la adquisición por parte de empresarios dedicados a la compra y venta de la tierra, con tal de sub-dividir y vender terrenos para la autoconstrucción de casas a los obreros que recientemente llegaban a Santiago o para la venta de casas construidas por estos empresarios. Así nacen poblaciones que relucían el nombre del empresario propietario, entre ellas Población Miranda, Población Vargas, Población Garín o Población Fontecilla. Con el paso de los años Quinta Normal fue diversificando sus métodos de urbanización, nacieron otras poblaciones basadas en la construcción privada de viviendas, otros compraron sus propios terrenos y construyeron sus propias casas, luego aparecen nuevas políticas de viviendas –principalmente durante los gobiernos radicales (1938-1952)- que permiten a través de  la Caja de la Habitación Obrera, construir viviendas de manera centralizada por parte del Estado dando origen a poblaciones tales como la Población El Polígono, la Población Simón Bolívar o la Población Lo Franco.

El gran conjunto de industrias existentes en Quinta Normal trajo consigo también una nueva forma de entender la vida urbana y su expansión, uno de estos nuevos métodos de crecimiento se basó en lo que se conoce como el paternalismo industrial, programa que las empresas instalaban con tal de ampliar los beneficios para sus trabajadores y mantener así la fidelidad y el control de los mismos, generando por una parte un cambio cultural entre la clase trabajadora y por otra, una intervención urbana que ayudó a construir la ciudad y la comuna. Ya sea a través de un modelo de inversión netamente privada o a través de un vínculo con las políticas públicas de la Caja de la Habitación Obrera o luego la Corporación de Vivienda, diversas empresas comenzaron la compra de terrenos disponibles en la comuna de Quinta Normal y la construcción de casas para sus trabajadores en sitios cercanos a la empresa. Esto permitió controlar sus ritmos de vida, sus tiempos de ocio, sus vínculos barriales e incluso, aspecto muy estudiado en Chile, reproducir las relaciones que al interior de la empresa se daban en sus poblaciones y hogares.

Algunas de las poblaciones construidas por las industrias más icónicas de la comuna de Quinta Normal han sido Población Chiteco, Población Cintolessi, Población Odeón y Población Indus Lever. Con todo este ambiente y con un sindicato ya bien constituido, los trabajadores de la Cristal Yungay deciden comenzando la década de 1950, trabajar para que la industria también construyera casas para sus trabajadores, llegando a la conclusión de que el mejor método para realizarlo era el de crear una Cooperativa de Vivienda -distinta del sindicato- donde los obreros de la empresa y que más necesidades de hogar tenían, pudieran organizar desde allí la compra de un terreno de manera colectiva para que luego la empresa Cristal Yungay pudiera ayudarles a construir sus casas. Desde el año 1955 la cooperativa comenzó a reunir dineros mensuales para la compra de este terreno.

Colocación de placa de la Cooperativa Obreros Cristal Yungay. Entre otros, los obreros Enrique Astorga y José Rojas

Fuente: Archivo personal Población Obreros Cristal Yungay

 

“Ya había comenzado la Cooperativa de la Cristal Yungay, se juntaba semanalmente una cuota, hasta que se compró este sitio, que era un potrero, todavía habían lecherías donde sacaban leche. Después se juntó la plata, empezó la división de los terrenos, después por loteo, donde le tocaba a cada una, parece que éramos 76 en total los miembros de la Cooperativa Cristal Yungay, luego el loteo de los sitios comenzaron a formar los pasajes y las calles, luego la postación de alumbrado, el agua potable, alcantarillado, después vino la pavimentación” (Entrevista grupal Población Obreros Cristal Yungay).

Mensualmente los participantes de la cooperativa, que fluctuaban entre 76 a 80 obreros de la Cristal Yungay aproximadamente, entregaban parte de su sueldo para juntar el monto que les permitiera adquirir algún terreno en la comuna de Quinta Normal, siendo todo este trabajo realizado por el tesorero de la cooperativa el obrero José Rojas, quien ya tenía un recorrido como dirigente sindical al interior de la fábrica. De hecho, el sindicato había dado algunos avances en las condiciones laborales de los trabajadores, por ejemplo y debido a la gran cantidad de niños y adolescentes que la Cristal Yungay tenía trabajando en la empresa, el sindicato negoció la posibilidad de que jóvenes que salieran llamados al Servicio Militar y que trabajaban en la industria, recibieran igualmente una cuota mensual por parte de la cristalería y luego al terminar el servicio pudieran continuar trabajando en la fábrica. Otro aspecto importante de destacar, es que cuando José Rojas era dirigente, entonces se potenciaron bastante las celebraciones sindicales, buscando así promover la identidad y la solidaridad laboral de los trabajadores de la Cristal Yungay.

Una anécdota de estas fiestas en que se vio involucrado el dirigente José Rojas y que fue comentada por un antiguo obrero de la Cristal Yungay, señala:

“Las anécdotas eran los aniversarios del sindicato de la Cristal Yungay, que se hacían ahí en Augusto Matte en el sindicato de la Cintolesi, un local que tenía un gimnasio ahí, propiedad de la Cintolesi ahí hacíamos la fiesta, lo pasábamos súper bien, en ese tiempo estaba la Guambaly, Ritmo y Juventud, la Sonora Palacios, la Sonora Palacios eran chiquititos, niños, entonces el sindicato le hacía un almuerzo especial en la misma fábrica y una comida especial y después la fiesta de los mayores, operarios y empleados a la fiesta del sindicato. Todo marchaba bien hasta cuando no se fuera la orquesta, después de la orquesta quedaba la escoba porque salían a relucir rencillas interiores, como se terminaba el baile métale peleas, ya había avanzado harto la cuestión del copete, no faltaban algunos que salieron súper mal.

Ahí estuvo como 3 años sin celebración, porque uno de los dirigentes que era José Rojas se le ocurrió ir a separar una pelea y ahí llegó otro gallo con una silla y le pegó un sillonazo, al hospital. Ahí se terminó la fiesta y ahí estuvimos como 3 o 4 años sin fiesta por ese motivo de mala conducta” (Entrevista grupal Población Obreros Cristal Yungay).

 

Obreros Cristal Yungay en celebración sindical. Década 1950

Fuente: Archivo personal Población Obreros Cristal Yungay

 

Otro hecho importante para la calidad de vida de los trabajadores promovida por la organización sindical, fue el hecho de que los trabajadores pudieron optar a ocupar durante algunas horas -principalmente entre las 5 y las 7 de la mañana antes de la entrada a la jornada laboral regular-, los hornos de la Cristal Yungay para que los obreros más necesitados pudieran realizaron pequeños trabajos, principalmente figuritas, para la venta personal y así mejorar sus ingresos y los de su familia. 

“En la Cristal Yungay le dieron permiso dos horas para trabajar para él, en las mañanas de las 5 de la mañana hasta las 7, trabajaba para él, hacía figuritas y luego nosotros las íbamos a buscar y las entregábamos en 21 de mayo, íbamos con mi hermana con bolsos con figuras” (Entrevista grupal Población Obreros Cristal Yungay).

 

Figuritas fabricadas por los obreros de Cristal Yungay

 

     

 

Fuente: Archivo personal Población Obreros Cristal Yungay

 

Anteriormente al ímpetu generado desde la organización social de los trabajadores por presionar a la empresa a que les ayudara consiguiendo el terreno y luego construyera las casas, ya existían algunas estrategias aisladas de solución habitacional, en que la Cristal Yungay cedió algunas casas en una suerte de comodato a algunos trabajadores de la empresa. Algunas propiedades que la Cristal Yungay adquirió o construyó tanto en la calle Augusto Matte como en Julio Bañados fueron entregados a las familias de trabajadores que la misma empresa determinó como tales ante la necesidad o urgencia por mantener vivos ciertos procesos productivos, principalmente mantener los hornos prendidos, pues este era uno de los principales problemas para una empresa de confección de vidrios; volver a prender un horno para esta producción y debido a sus altas temperaturas, era un trabajo que podría costar semanas.

“Soy hija de José Francisco Solano Lobos, mi papá era fundidor de noche, durante toda su vida trabajó en los hornos, a cargo de los hornos de noche, él ingresó como a los 15, 16 años, empezó desde abajo. Y con el tiempo nosotros nos fuimos a vivir frente a la Cristal Yungay por su trabajo, que era estar cerca de los hornos, de la fundición, los hornos no se apagaban nunca” (Denisse Solano).

La Cooperativa de Obreros Cristal Yungay juntando los dineros en los años 1955 y 1956, decide comprar un terreno ubicado en la antigua chacra San Ramón, chacra que ubicada al norte de la avenida Carrascal, al poniente de avenida Lo Espinoza, al sur de la calle Santa Adriana y al oriente de Brisas del Río, se caracterizaba por sus uso agrícola principalmente por la plantación de espárragos y betarragas.

Plano límites Chacra San Ramón

Fuente: Municipalidad de Quinta Normal

 

Esta chacra de San Ramón a comienzos de la década de 1940 comenzó a ser loteada y vendida a diversos empresarios de la tierra que buscaban luego volver a lotear y vender a sociedades cooperativas de viviendas como la que había nacido en Cristal Yungay. Se conocen al menos tres compradores de parte de esta chacra, el sector más oriente de la Chacra San Ramón fue comprado por Francisco Selman Deik, el sector más oriental por Atilio Giglio y el sector norte por Laura L. viuda de Mosca. A su vez, el sector de la chacra de propiedad de Francisco Selman Deik, fue comprado entre las décadas de 1940 y 1950 por tres sociedades cooperativas de vivienda: La Sociedad Cooperativa Muñoz Caja Limitada, la Sociedad Cooperativa de Edificación Indus Limitada y la Sociedad Cooperativa Obreros Cristal Yungay. En 1956 se realiza la compra-venta del terreno por Francisco Selman Deik a la Sociedad Cooperativa Obreros Cristal Yungay, terreno que formando parte de la antigua chacra San Ramón, fue a su vez loteado en 80 predios para cada socio de la cooperativa.

Plano de loteo Población Obreros Cristal Yungay

Fuente: Municipalidad de Quinta Normal

 

La compra definitiva del terreno trajo un gran sentimiento de felicidad y logro por parte de los obreros de la industria cristalera, quienes vieron este proceso el comienzo de un objetivo propio de la organización obrera, además como estos terrenos eran parte de la chacra San Ramón, el cambio fue muy significativo, pues fueron estas familias quienes por vez primera hicieron ciudad en este sector de la aún rural comuna de Quinta Normal.

“Yo me llamo Pedro Godoy, soy nieto de los fundadores de la Cristal Yungay, mi abuelo y mi madre trabajaban en la Cristal Yungay y un tío, mi abuelo fue fundador de acá, me crie con todos estos comentarios, hay fotografías donde aparecen con todos los árboles y alzaron la bandera. Como niño me acuerdo que había un canal en el lado de Carrascal, entiendo que era un terreno agrícola, en el folclore del barrio, había un chiste que contaba un vecino, porque acá muchos pisos eran de tierra que decía que cuando buscaba las chalas debajo de la cama encontraba espárragos. Se sembraba mucho eso, estas tierras son muy buenas en términos de sembrar, en un jardín que tengo siembro mis cositas” (Entrevista grupal Población Obreros Cristal Yungay). 

El hecho de que estas tierras antiguamente fueran plantaciones de espárragos y betarragas, generó toda una identidad propia de este proceso de urbanización, pasar desde la gran ciudad industrial que acostumbraban a habitar una cuadras más al oriente al interior y exterior de la fábrica Cristal Yungay a este rincón de la comuna propio de la vida campesina, marcó a estos obreros de forma muy importante para sus vidas, son llamados todos estos primeros habitantes de la población como pioneros.

 

Cueca de celebración compra del terreno por parte de la Sociedad Cooperativa Obreros Cristal Yungay

Fuente: Archivo personal Población Obreros Cristal Yungay

Si hay un símbolo que marca la historia de la población y en específico su momento inaugural, al punto de que quedó marcado en la memoria colectiva de todas las personas que habitan esta población y que en general son hijos o nietos de estos pioneros, es el rito de alzamiento de la bandera. Al momento de celebrar la compra de este terreno los socios de la cooperativa realizan un rito de conmemoración alzando la bandera en la que en un futuro sería parte de la plaza Rapa Nui.

 

Ceremonia alzamiento de bandera Población Obreros Cristal Yungay

Fuente: Archivo personal Población Obreros Cristal Yungay

 

Ceremonia alzamiento de bandera Población Obreros Cristal Yungay

Fuente: Archivo personal Población Obreros Cristal Yungay

 

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